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| Puertas ROPER se lleva la Copa Presidente.. | ||
| A dar la sorpresa en la Jornada 20.. | ||
| Resumen de la Jornad.. | ||
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| LA ANJANA |
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Las anjanas en Cantabria se pueden identificar como "las hadas buenas" de los cuentos de antaño. Es un ser bondadoso por naturaleza, y su belleza es deslumbrante. Si alguien se pierde en el bosque no dudará en ayudarle, además si la gentuca honrada necesita de sus servicios, jamás dudará en ofrecerse. Los lazos de seda se entremezclan entre sus largos y rubios cabellos, conjuntados con sus vestimentas, también de seda blanca. Aquellos que la han visto dicen que lleva sandalias, otros que van descalzas, pero no cabe duda de que su porte y hermosura hacen que este dato sea secundario. El báculo que portan posee increíbles poderes mágicos, y se sabe que con solo tocar a cualquier bestia del campo apacigua su mal humor. Además sus poderes curativos han salvado la vida a más de un peregrino herido de gravedad en alguna cambera. Nadie sabe de donde vienen: unos creen que son mujeres santas que Dios manda a la tierra para realizar buenas obras y que al cuarto siglo regresan al cielo para no volver. Otra creencia las |
| relaciona con los espíritus de los bosques encargadas de velar por el bienestar del mismo. Los frutos que allí encuentra le sirven de alimento, y la miel y las fresas son su debilidad. Para resguardarse de los males que la pueden acechar viven en grutas ocultas donde, dice la leyenda, tienen cantidades inimaginables de oro y plata para la gente necesitada. Si quehacer diario es simple: se pasan el tiempo recorriendo las sendas y caminos, sentándose a descansar cerca de las fuentes y arroyos que parecen cobrar vida a su paso. No es extraño verla conversar con las aguas, las cuales fluyen con más alegría a su paso. En todo este tiempo ayuda a los pastores, a los animales heridos y protege a los árboles de tormentas y su enemigo principal: El Ojancano. Todas ellas se reúnen al inicio de la primavera en las cumbres de los montes para bailar y danzar en torno a un montón de pétalos de rosas que más tarde siembran los caminos. Se cree que quien encuentre una de estas rosas de pétales rojos, verdes y amarillos será feliz hasta el fatídico día de su muerte. La flor de la rosa es un elemento vital en sus vidas. De hecho el corazón de las anjanas es una rosa de gran tamaño con muchas gotucas de miel y un rociu que se dice son lágrimas de la madre Dana. Aún siendo los frondosos bosques su hábitat natural, alguna que otra noche bajan a los pueblucos para recompensar con regalos a los moradores de las humildes casas. Como anécdota se sabe que una moza de Carmona vio una de ellas con el pelo suelto, largo y castaño, con una picaya en la mano, con vestido ligero y zapatucos de piel parda. Tenía además unos increíbles ojos verdes y una increíble corona de flores en su delicada cabeza. | |
| LAS IJANAS DEL VALLE DE ARAS |
| Otro icono femenino de nuestra mitología son estas pequeñas duendecillos. De carácter revoltoso y pícaro, no deberíamos de extrañarnos si vemos alguna en los panales de miel. Son ladronas por naturaleza, ansiosas de la miel y de cualquier comida que puedan robar en las casucas. Tiene un pequeño enorme que echan por encima del hombro derecho para mayor comodidad. | |
| EL OJANCANO |
| Nadie de esta verde tierruca quiere toparse con uno de ellos. Malvados como el mismísimo demonio, los ojáncanos son criaturas de increíble maldad. Son opuestos en todo a las anjanas: Odio, ira y destrucción. Los males de los hombres son recibidos como un regalo por los ojáncanos que disfruta de la desgracia ajena. Su aspecto es equiparable a su conducta. Su tez es redonda y amarillenta, con largas barbas de color rojizo al igual que su cabello. Tiene un solo ojo en mitad de la frente en el que, los que le han visto, se refleja su maldad. Por la noche, si tenemos la mala suerte de toparnos con uno de ellos, veremos un gran punto rojo que será nuestra peor pesadilla. Su punto débil se encuentra entre las barbas, más concretamente un pelo blanco que si es arrancado le lleva derechito a la muerte. Su voz es tan terrible que parece la de un trueno, y suena como una galerna entre las coteras de los montes. Su fuerza no tiene comparación con ningún ser vivo. Muchos de los árboles que vemos tirados en la | ![]() |
| orilluca del río después de un vendaval son arrancados por ellos mismos. Es que cuando hay viento se les enredan las barbas en las ramas, y llenos de furia descargan de ira contra todo lo que se les ponga a mano. Comen bellotas, ovejas, vacas y hojas de acebo. En varias ocasiones han sido vistos por los valles robando panojas, algo que les encanta. Al igual que las anjanas, viven en grutas (mucho más grandes claro esta) cuya entrada esta siempre camuflada por maleza y grandes rocas. Es su maldad tal, que cuando se aburren se dedican a arrancar grandes rocas para taponar los puentes y arroyos, incluso las puertas de los refugios. Si uno de ellos ve una bella y cuidada huerta no dudará en destrozarla. Otra creencia es que tienen el poder de convertirse en un anciano mendigo para poder adentrarse en los pueblucos y crear el pánico: mata gallinas, ovejas, vacas… ¡¡ maldito ojancano !!. Para concluir siempre he oído que el montículo final del monte Dobra se debe a un ojancano atrapado por un valiente joven del valle de Buelna. Este último tapo con una desmesurada roca la cueva del mismo y al intentar salir dio con la cabeza en el techo de la cavidad, dejando para la posteridad esta extraña forma en el monte. | |
| LA OJANCANA |
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También se denomina "novia del ojancano" por compartir rasgos con su equivalente. Es una criatura de horrendos rasgos físicos: Tiene un cabello sucio y alborotado que complementa su cara achatada. Sus enormes y retorcidos dientes sobresalen de su gran labio inferior imitando a los de un jabalí. Además tiene una piel escamosa y muy agrietada. Todas estas características la convierten en un ser despreciable, pero lo que más llama la atención son sus enormes y deformados senos, los cuales suelen caer como bolsas y que habitualmente carga a sus espaldas cuando caza o huye. Por desgracia para la gente de los pueblos, le encanta comer niños que se pierden por los bosques. Primero les roba la sangre y más tarde los devora con gran intensidad y ferocidad. Cuando ningún niñuco se pierde suele cazar animales que luego almacena en cuevas oscuras. Para evitar que su sangría atañe a niños, lugareños y rebaños, se le suele colocar en la entrada de su gruta carne o pan de |
| mijo junto a cuencos de leche o sangre. Toda la vida se ha rumoreado que existen ojancanas en decenas de cuevas de Cantabria, pero las más conocidas se encuentran en La Penilla de Cayón, Santiurde de Toranzo y Cieza en Torrelavega. | |
| OSA DE ANDARA |
| Siguiendo con el género femenino (si se puede llamar así) continuamos viendo a la osa de Andara. Se dice que era una mujer-osa que vivía por las tierrucas de Andara, donde tenia aterrorizados a los habitantes. Habita en el Gramal y Mancodio en verano y en el desfiladero de La Hermida a medida que llega el invierno. Se dice que es increíblemente brava y fuerte, y que ningún ser vivo es capaz de intimidarla. Un dato a tener en cuenta es que si nos la encontramos jamás debemos de irritarla, ya que este es el único motivo por el que ataca. Posee cara de mujer, aunque su tez se encuentra arrugada y quemada por el sol. Sus cabellos están enredados y son tan oscuros como el carbón. Sus brazos y piernas tienen una gran pelambrera, muy parecida a la de un oso, por esto tal comparación. Se cubre el cuerpo con un traje raido y harapiento así como con pieles de cabrito en épocas más frías. Gracias a Dios se alimenta de leche, raíces, panojas y castañas, aunque también se dice | ![]() |
| que mantiene un rebaño de ovejas (que suele robar) de las que también se suele alimentar. Que no resulte extraño el verla en las brañas de La Hermida intentando encontrar un rebeco recién nacido, ya que le criará y domesticará hasta que encuentre otro igual. El rebeco antiguo..se le comerá. | |
| LA JUANCANA DE SIETE VILLAS |
| De la extraña mezcla de una mujer, una cabra y una osa nació este esperpento. Posee alas de gran tamaño, pechos enormes que cuelga hacia atrás y un solo ojo. Su gran debilidad es devorar niños, que atrapa y engulle incluso crudos. Además, gracias a sus alas, sale volando y se divierte orinando desde lo alto. Dice la leyenda que un señoruco tuvo la mala suerte de ser blanco de ese orín, y se quedo calvo sin remedio alguno | |
| LOS CABALLUCOS DEL DIABLO |
| Estos seres mitológicos aparecen la noche de San Juan en un estallido de llamaradas y humo, llenando esta mágica noche de ruido, con un bramido de tremenda potencia desatado por su ira contenida. Estos caballucos tienen alas de libélula con las que surcan los nuestros praos en busca de tréboles de cuatro hojas, los cuales les sirven de sustento. De esta manera se alimentan y evitan que cualquier persona se pueda hacer de alguno y así tener suerte. Dice la leyenda que eran siete, al igual que los colores. El primero de ellos era el caballo rojo del cual se dice que era el más grande y el líder de los demás. La gentuca que ha tenido ocasión de verle dice que este animal es cabalgado por el mismísimo Satanás. Las piedras y rocas de las camberas quedan marcadas con sus herraduras como si de arcilla se tratase, dándonos una idea de lo brutal de su paso. El resoplar de los caballicos tiene tal potencia que parece los fuertes vientos de invierno, arrancando hojas de árboles y arbustos. Si | ![]() |
| alguno de ellos después de sus largos paseos, se detiene para descansar, dice el que los ha visto que gotean saliva que se convierten en barras de oro. Si las veis ni se os ocurra cogerlas, ya que el que las tiene tendrá durante su vida mucha suerte y riquezas..pero al morir ira derechito al infierno. Dice la leyenda que alguno de ellos eran en realidad hombres que por sus pecados perdieron su alma y fueron obligados a vagar por Cantabria durante la eternidad. Concretamente, se cree que el caballo rojo era un hombre que dejaba dinero a la gentuca necesitada y luego les engañaba para quedarse con sus posesiones. El blanco era un molinero que robaba muchos sacos de trigo a su señor, el negro era un anciano que engañaba a la gente, el amarillo un juez corrupto, el azul un tabernero, el verde un rico señor que deshonro a mujas jóvenes y el naranja un hijo que por odio pegaba a sus padres. Mucho cuidado en la noche de San Juan. | |
| LOS TRENTIS |
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Son los duendes más famosos de la mitología cántabra. Están cubiertos de hojas y raíces, sus caras son sensiblemente negras y posee unos llamativos ojos verdes. Su carácter es demasiado bromista, siendo muy pícaro y malicioso. Si somos una bella joven y llevamos falduca…mucho cuidado por que tienen costumbre de esconderse en los arbustos para sorprender y tiranos de esta prenda. Suelen dormir en los árboles durante el verano, mientras que en la invernada lo hacen en las torcas. Se alimentas de andrinas (fruto del pacharan para los más borrachines) y de panojas y nunca jamás se les ha visto beber agua, elemento al que tienen pavor por ser venenoso para ellos. A diferencia de los trasgus, suelen ayudar al hombre sin que este lo sepa, siendo particularmente bondadosos con los niños. Si se pierde algún objeto se entonaba una cancioncilla y el Trento solía encontrarlo. Son los duendes "buenos" pero picaros de nuestra tierruca |
| LOS TRASGUS |
| Ser mitológico (nombrado con anterioridad) que habita en los bosques y se dedica a hacer travesuras y burlas hacia los humanos. Este duendecillo tiene como "presas" favoritas a las mozucas y sarrujanes a los que puede hacer trastadas a decenas. Su forma es muy pequeña, con la caduca negra y ojos verdes. Su vestimenta esta complementada con hojas de castaño, musgo y ramaje del bosque. Si oyes una vocezuca cínica y burlona esconde todo lo que lleves, porque el trasgu esconderá lo que sea: leche, queso, alimentos, etc todo para que el que vaya contigo por la cambera se ria de tus esfuerzos para encontrarlo. | |
| EL TENTIRUJO |
| Pequeño duende de orejas puntiagudas, manos largas y piel de color pardo. Sus vestimentas son rojas y lleva boina en la cabeza. Como no, es un duende malicioso que pasa el tiempo pervirtiendo a las muchachas solitarias mediante caricias. Las mozucas no se dan cuenta de su presencia porque se vuelve invisible gracias a la ayuda de una planta joven de mandrágora que siempre lleva consigo. Estas solitarias jóvenes, después de la experiencia, se vuelven más amigables y alegres. Dice la leyenda que este pequeño duendecillo posee relación con la diablesa de la lujuria Masabakes y que es esta quien le dice el lugar donde debe de actuar. | |
| EL TRASTOLILLO |
| Pequeño duende que tiene por afición el enredar en las casas de los hombres, Burlón por naturaleza tira la harina, bebe la leche y hace infinidad de travesuras a su paso. | |
| LOS NUBEROS |
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Son genios de carácter travieso y, porque no, también pícaro y malicioso. Su pasatiempo favorito es provocar tormentas montados en nubes grises para asustar a los animales, o bien crear lluvias de granizo para destruir las cosechas. Tienen aspecto obeso, son pequeñucos y tienen cara maliciosa. Como hemos dicho con anterioridad, van montados en nubes y desde ellas controlan la climatología relacionada con las mismas: lluvia, tormentas y granizo. Si son atacados o molestados mucho cuidado ya que nos pueden lanzar un rayo y dejarnos en el sitio. Tal es su maldad que en ocasiones se han visto juntarse varios de ellos para que la fechoría sea mayor. |
| LOS VENTOLINES |
| Gracias a Dios, existe la antitesis de los nuberos: Los Ventolines. Son genios benévolos y de carácter amable. Son también pequeños y posee cara de ángel, además de unas enormes alas verdes. Si tenemos la ocasión de poder ver sus ojos, descubriremos en ellos el blanco de la espuma de las olas. Se encargar de ayudar a las personas cuando se encuentran en dificultades, sobre todo a los pescadores viejos incapaces de mover los remos o a aquellos que están en peligro en el mar. Siempre haya algún inconveniente bajan de las nubes de la puesta sol y soplan para provocar una suave brisa que lleva las barcas a la orilla. Se sabe también que se ha visto a más de uno ayudando a cargar los peces de una buena jornada de pesca. | ![]() |
| EL CULEBRE |
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Este místico dragón vive en una cueva de los acantilados de San Vicente de la Barquera. Dice la leyenda que es pariente cercano de otros dragones conocidos en otras tierras. Tiene una sola cabeza y una gran boca con la es capaz de lanzar increíbles bolas de fuego y azufre. Sus ojos tienen el mismo color que una enorme hoguera. Su cuerpo esta recubierto por escamas y en su espalda tiene unas pequeñas alas muy parecidas a las de un murciélago. Se cree que, después de tantísimos siglos de actividad, sus poderes se han ido menguando hasta desaparecer. El peor día, mejor dicho noche, para que el Culebre muestre sus poderes es la noche de San Juan, cuando los encantamientos hacen de él una criatura casi inofensiva. Ocurre todo lo contrario la noche de San Bartolomé, ya que el Culebre parece rejuvenecer y sus poderes aumentan llegando a provocar tempestades y terror en los pueblos cercanos a San Vicente de la Barquera. Se cuenta por la zona que durante muchos siglos el |
| culebre exigía como tributo una mozuca virgen para devorarla, pero que un día una de ellas invoco al Apóstol Santiago, el cual le hirió gravemente en el pecho. Entonces el Culebre soltó una nube de azufre y, herido y sobre todo humillado, se escondió en una cavidad para nunca jamás pedir tributo a la gente. | |
| ENANUCOS BIGARISTAS |
| De la zona costera, con los Ventolines y el culebre, volvemos al verde bosque. Allí, si echamos el ojo en alguna tobera, podemos ver con suerte algún enanuco bigarista. Su nombre proviene de su habilidad tocando el bígaro. Este instrumento es muy similar a una concha de mar, con la diferencia que posee cientos de notas. Se dedican a dar consejos a la gente necesitada, dándoles consejo y presagios de sensatez. Su sabiduría y su buen hacer les ha llevado a crear un vinculo muy grande con las anjanas, pudiendo ver entre ellos discusiones distendidas sobre temas culturales. Todo esto parece muy bonito, pero jamás debemos de ofenderles o engañarles, ya que se vuelven malvados con esa persona. Se sabe el caso de uno de ellos que se volvió malvado como el mismísimo diablo. La leyenda dice que en los montes de Iguña habitaba un enanuco maléfico, más concretamente en una colina llamada Lindalaseras. Por la noche ensuciaba y corrompía el agua de una fuentuca cercana llenándola | ![]() |
| de escorpiones y por el día tocaba el bígaro, produciendo un sonido tan mágico y agradable que atraía a los pastores y jóvenes del lugar. Allí se presentaba de un brinco ante ellos, y con palabrería les producía unas ansias de beber que, sin remedio, accedían a beber de la fuente. Los que de allí bebían se volvían ariscos, malhumorados y victimas de la melancolía. Poco más adelante la muerte llamaba a sus puertas. | |
| LA SIRENUCA |
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Cuenta la leyenda que una guapísima moza de Castro Urdiales, desobedeciendo a su madre, tenía por costumbre mariscar en los acantilados más peligrosos para cantar al compás de las olas. Tan desesperada estaba su madre, que un día la buena mujer maldijo a su hija en un momento de arrebato: ¡Así permita el dios del cielo que te vuelvas un pez! En la noche de San Juan, la moza se fue a bañar y desapareció entre la corriente, convirtiéndose en mitad pez y mitad mujer. Se dice que, aún hoy en día, deja oír su canción a los navegantes perdidos entre las brumas y de esta manera saben que corren peligro, pues se están acercando a los acantilados. |
| EL HOMBRE PEZ |
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La leyenda del hombre pez se basa en Francisco de la Vega Casar, nacido en Lierganes en el año 1628. Su temprana afición al agua y a nadar le hicieron conocido desde bien pequeñuco. Enviado por su padre a Bilbao para que aprendiese el oficio de carpintero, desapareció misteriosamente en la ría en la víspera de San Juan de 1673. Seis años después, en 1679, reapareció en la bahía de Cádiz cubierto de escamas y habiendo perdido la razón y el habla. Al regresar a su tierra vivió nueve años de modo extravagante, siempre iba descalzo y de vez en cuando pronunciaba las palabras "tabaco", "pan" y "vino". Se le tuvo por loco hasta que un día desapareció de nuevo en el mar sin dejar rastro y esta vez para siempre. |
| EL CUEGLE |
| Ser con cinco filas de dientes, tres brazos, un cuerno en la cabeza y de pequeño tamaño. Este regordete monstruillo no se harta jamás de comer, arrasando con cientos de bichos y cualquier ser que se le ponga por delante. De hecho no importa que sea mayor que el, ya que posee una fuerza descomunal. Mucho cuidado las madres, ya que también le gustan mucho los niños pequeños, que suele devorar con cuna y todo si esta no tiene una ramuca de acebo y otra de roble, hojas que odia y no son de su gusto. | |
| LA GUAJONA |
| ¡ Pero mira que mala es la guajona !. Desde bien pequeñucos esta mujer vampiro ha aterrorizado a los niños de Cantabria. Si algún día nos topamos con una vieja flaca vestida de negro y, muy importante, con un solo diente afilado y largo, debemos de huir, ya que intentará sorbernos hasta la última gota de sangre. | |
| Todas las fotos y contenidos han sido, o bien donados por diferentes entidades, o bien elaborados por la Asociación Cultural "SITIUCOS DE CANTABRIA". Copyright © 2006. Todos los derechos reservados. |
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| ¿ Qué paso con nuestros ojancanos ? |